Nosotros

Bienvenidos a Paraíso Tantra Madrid

Somos erotismo en todos los sentidos. Con nosotros contarás con máxima discreción, privacidad, confort y sensualidad. Con nuestros masajes volarás a un mundo de sensaciones que no podrás olvidar, ya que tendrás un antes y un después tras habernos conocido.

Con nuestras masajes te adentrarás en una experiencia única que te llevará a un mundo de sensaciones que equilibran mente y cuerpo, ese viaje sin pensar solo en el placer inmediato y fácil y aprender a entrar en comunicación con la otra persona tanto mental como físicamente.

Todos nuestros masajes están diseñados para aquellos que les gusta darse ese dulce placer, de mimarse y cuidarse. Ese momento único donde conocerás puntos eróticos de tu cuerpo que no sabías que tenías, que te ayudarán para realzar el deseo y tener relaciones sexuales más intensas.

En Paraíso Tantra todos nuestro masajes son practicados por masajistas con titulación en masajes orientales, ya que éstos son una maravillosa manera de mejorar el poder sexual y el erotismo de forma individual y en pareja.

El masaje es probablemente el arte curativo más antiguo, y ha sido redescubierto en numerosas ocasiones a lo largo de los siglos. Hoy en día, el masaje es considerado como un potente método para tratar el estrés de la vida moderna, la tensión, los traumas emocionales, las enfermedades,  los orgasmos, la eyaculación precoz, reemplazándolos por una energía y salud vibrante.

Los libros hindúes del Ayur Veda, escritos alrededor de 1800 a.C. se refieren al masaje como sobeo y lavado, recomendándolo como medio de ayudar al cuerpo a sanar por sí mismo.

También los romanos y  griegos creían firmemente en los beneficios del masaje. Homero, Herodoto, Hipócrates, Sócrates y Platón, que se encuentran entre los más grandes hombres de sus respectivas épocas elogiaron la práctica del masaje . En La «Odisea» Homero describe los poderes restaurativos que tenían las  unciones de aceite sobre los exhaustos héroes guerreros. Herodoto declara que el masaje puede curar la enfermedad y conservar la salud, mientras que Hipócrates, uno de sus discípulos, creía que todos los médicos debian aprender a aplicar masajes. Los escritos de Platón y Sócrates a menudo hacen referencia al uso y a los excelentes resultados del masaje. Julio César era pellizcado, es decir masajeado, diariamente pues sufría neuralgias y el famoso naturólogo romano Plinio, que era víctima de frecuentes ataques de asma, recibía regularmente masajes para aliviar estos accesos. Asimismo la Biblia contiene innumerables referencias sobre la imposición de las manos como método de sanar al enfermo. La popularidad del masaje continuó creciendo hasta la Edad Media, época en la que perdió su posición privilegiáda entre la profesión médica debido a la atmósfera general de desprecio hacia el cuerpo y el mundo físico.

El cristianismo, al dar tanta importancia al ser espiritual, creó una tendencia hacia la exclusión de las cuestiones mundanas, como el placer del bienestar físico.  Todas estas técnicas de masaje sufrieron un gran retraso durante este período de la historia europea. Afortunadamente, el Renacimiento trajo consigo un renovado interés por el cuerpo y la salud física, reviviéndose muchos de los conocimientos de las civilizaciones orientales, tanto de los griegos como de los romanos. Y una vez más;  el masaje empezó a ganar popularidad y a desarrollarse en forma de ciencia.

El masaje dio otro gran salto hacia adelante con la obra de Per Henrik Ling. Ling nacido en Suecia, viajó a China y de regreso trajo consigo diversas técnicas de masaje de extraordinaria eficacia con las que constituyó el sistema conocido como «el tratamiento sueco del movimiento» o «sistema Ling».